La(s) bomba(s) H

De TLtropes

Nada más desagradable y frecuente para el lector de teoría literaria que encontrarse, ahí nomás a la vuelta de página, al final de un capítulo que parecía fácil de entender y útil para aplicar, con una poderosa explosión de incomprensibilidad condensada en una de las tres temibles H de la filosofía alemana: Hegel, Husserl y/o Heidegger.

Rápidamente, nuestra lectura plácida se convierte en un escape desesperado en busca de un refugio frente a la nube de radioactividad asesina que se expande por sobre la página a la velocidad del sonido. ¿Cerrar el libro y escapar? ¿Pasar la página a la espera de encontrar zonas más amigables un poco más adelante? ¿Quedarse quieto y convertirse en un mártir de ceniza o en una aberacción radioactiva? no hay buenas soluciones

El uso de Hegel, Husserl y Heidegger es más o menos indefinible, más o menos inevitable, para un francés. Los vaivenes particulares de la vida académica hacen que estas lecturas, que presumiblemente eran claves en ciertas épocas, no lo sean hoy en día para un estudiante de Letras habitual. De ahí el terror que suscitan, y la culpabilidad que genera su lectura, siempre postergada, siempre incumplida, siempre insuficiente.

Ejemplos

Muy común en Derrida, Ricoeur, Badiou, y otros. Gadamer, entre los alemanes, no deja de referirse a estos autores en Verdad y método.

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